7 de agosto | 2026
En una firme intervención que pone el foco en las verdaderas necesidades de la ciudadanía, el edil Andrés Rodríguez, representante de la Lista 904, cuestionó con dureza la gestión del gobierno departamental de Montevideo. Las recientes y severas inundaciones que afectaron puntos neurálgicos de la capital uruguaya motivaron un fuerte reclamo del dirigente, quien exigió un cambio de rumbo estructural y criticó las prioridades de inversión pública de la actual administración, señalando un marcado contraste entre los millonarios gastos estatales y la precaria infraestructura urbana.
Las intensas precipitaciones recientes dejaron en evidencia las deficiencias del sistema de drenaje capitalino. Según detalló el representante en su alocución, zonas fundamentales como el centro, el entorno del puerto de Montevideo, el barrio Cordón y parte de la Ciudad Vieja sufrieron anegamientos extremos. En sus declaraciones, el edil ilustró la gravedad de la situación comparando estas áreas con la ciudad de Venecia, indicando que el agua alcanzó casi medio metro de altura de fachada a fachada. La escena de aceras completamente sumergidas y vehículos flotando a la deriva fue calificada como una muestra irrefutable del deterioro urbano que sufren los vecinos a diario y de la falta de previsión en materia de obras públicas.
Frente a este panorama, Rodríguez apuntó directamente a las más de tres décadas de administración continua del actual partido de gobierno en Montevideo. En su exposición, afirmó que “es escalofriante cómo el gobierno departamental de Montevideo ignora a la población que los puso en el gobierno”. Utilizando una clara analogía marítima, describió la gestión que inició en 1990 como un barco que comenzó a escorar y que, 36 años después, se encuentra prácticamente de campana. Ante el agotamiento de este modelo, consideró que es momento de dar un “volantazo de 180 grados” para que otras fuerzas políticas tengan la oportunidad de encauzar el destino del departamento y brindar soluciones reales.
El núcleo de la intervención de Rodríguez radicó en el análisis de las decisiones financieras y las prioridades de gasto del Estado. El dirigente contrastó la evidente falta de inversión en obras de infraestructura básica, como un sistema de pluviales eficiente que hubiese evitado los desastres recientes, con los desembolsos millonarios en proyectos ampliamente cuestionados. En ese sentido, recordó los 80 millones de dólares adicionales que demandó la construcción del Antel Arena y los 250 millones de dólares invertidos en el fallido proyecto de la planta regasificadora, el cual, según expresó, terminó reducido a “unos postes enfrente a la playa del Cerro”.
La preocupación del edil también se extendió a los proyectos futuros que se encuentran en debate o planificación. Rodríguez cuestionó la viabilidad y pertinencia de un proyecto que se encuentra sobre la mesa para construir un túnel exclusivo para ómnibus en la emblemática avenida 18 de Julio, cuya estimación de costo ronda los 270 millones de dólares. Asimismo, hizo referencia a los planteos de la vicepresidenta de la República, Carolina Cosse, sobre la ampliación del Palacio Legislativo, una obra que implicaría una inversión de aproximadamente 15 millones de dólares americanos.
Para el representante de la Lista 904, esta sucesión de gastos millonarios representa una desconexión total con la realidad de los contribuyentes que padecen las deficiencias de la ciudad. Durante su discurso, sostuvo que “le están tomando el pelo a la ciudadanía de Montevideo, porque se gasta dinero exorbitante en cosas que no tienen un rédito para la población”.
La postura de Andrés Rodríguez reafirma el compromiso de la Lista 904 con una administración responsable y transparente de los recursos públicos. Su intervención pone en el centro del debate político la necesidad imperiosa de priorizar aquellas obras que mejoren directamente la calidad de vida de los vecinos, en lugar de destinar fondos a proyectos que no resuelven los problemas estructurales y cotidianos que enfrenta la capital del país.