30 de septiembre | 2026
A partir del 1 de octubre, los precios de los combustibles en Uruguay registraron un nuevo ajuste al alza, una medida que ha generado inmediatas repercusiones en el ámbito político y social. En este contexto, la edil Miriam Dinardi, representante activa en el seguimiento de la realidad económica y social desde la Lista 904, expresó su profunda preocupación ante lo que considera una tendencia que afecta de manera directa el costo de vida de los ciudadanos.
El nuevo cuadro tarifario establece que la Nafta Súper 95 pasa de costar $88,67 a $90,47 por litro. Sin embargo, el impacto más pronunciado se observa en el precio del gasoil, que experimentó un salto de $58,68 a $62,79. Durante su análisis detallado de la situación, la representante advirtió que esta subida, especialmente marcada en este último carburante, representa un golpe sensible debido a que se trata de un insumo verdaderamente crítico tanto para el transporte de carga como para el desarrollo sostenido de la producción agropecuaria nacional.
De acuerdo con lo señalado en su exposición, la edil explicó que el encarecimiento de los combustibles no puede ser analizado como un factor aislado dentro de la economía nacional. Por el contrario, la medida genera un evidente efecto en cadena. Al incrementarse los costos asociados a la logística y el traslado, se produce inevitablemente una transferencia de estos nuevos valores hacia los productos que componen la canasta básica familiar. “Es un mecanismo de inflación directa: si mover la mercadería cuesta más, el precio final en góndola sube”, sostuvo de manera categórica al ilustrar la situación.
La sostenibilidad económica de los hogares es otro de los ejes centrales que genera alarma en la representante. Para las familias, los trabajadores que dependen diariamente de su vehículo para trasladarse a sus puestos laborales y para los pequeños emprendedores, este incremento tarifario representa una pérdida real de su poder adquisitivo. Dinardi subrayó que el encarecimiento constante del combustible presiona con fuerza los presupuestos mensuales de la población, los cuales, en un gran número de casos, ya se encuentran al límite de sus posibilidades financieras.
Al evaluar el contexto general del país, la edil advirtió que el malestar ciudadano tiende a intensificarse al notar que este tipo de ajustes al alza se han vuelto recurrentes. Según expresó, en la sociedad comienza a instalarse una clara sensación de insostenibilidad. Esta percepción ciudadana surge al constatar que los ingresos de los hogares no logran acompañar la misma velocidad con la que se incrementan las tarifas de los servicios básicos y energéticos.
Desde su espacio de representación institucional, Dinardi se ha enfocado en visibilizar cómo el desfasaje entre los salarios y los costos logísticos obliga a las familias uruguayas a implementar ajustes drásticos en su nivel de consumo diario simplemente para poder llegar a fin de mes.
El pronunciamiento de la representante reafirma el compromiso de la Lista 904 de estar en alerta ante las políticas macroeconómicas que vulneran la estabilidad de los sectores productivos y de los trabajadores, catalogando el escenario tarifario actual como francamente preocupante para el futuro de la economía familiar en el país.