22 de mayo | 2026
El edil del Partido Nacional por la lista 904, Fernando Inzaurralde, se pronunció a favor de abrir un profundo debate sobre el desarrollo urbano y económico de San Carlos, respaldando la iniciativa de analizar la viabilidad de habilitar la construcción en altura en la ciudad. A través de una reciente declaración pública, el representante departamental destacó el consenso alcanzado en el seno del Municipio local y subrayó la imperiosa necesidad de generar nuevas oportunidades comerciales y laborales para los habitantes de la zona.
La propuesta, impulsada inicialmente por el alcalde de San Carlos, Luis Cima, logró un acuerdo unánime entre todos los partidos políticos que integran el Concejo del Municipio. Este consenso busca habilitar el estudio serio de eventuales proyectos de inversión presentados por empresas o grupos constructores interesados en desarrollar emprendimientos edilicios en la localidad. En este sentido, Inzaurralde valoró positivamente esta apertura al diálogo entre el oficialismo y la oposición, considerándola una señal política de gran madurez y relevancia para el futuro de la ciudad.
Si bien el edil aclaró que el Municipio de San Carlos no posee la potestad legal para tomar una resolución definitiva sobre las normativas de edificación, dado que estas decisiones recaen en la órbita de la Intendencia de Maldonado y en la Junta Departamental, enfatizó que el primer paso para el crecimiento es la disposición institucional a evaluar alternativas. Según sus propias palabras, "cuando una ciudad quiere crecer, lo primero que necesita es dejar de cerrarse puertas antes de discutirlas".
Uno de los ejes centrales de la postura de la lista 904 es la necesidad de transformar la matriz funcional de la ciudad carolina. Inzaurralde señaló que durante años se ha catalogado a San Carlos como una ciudad dormitorio, donde los ciudadanos residen, pero se ven obligados a trabajar, consumir y desarrollarse profesionalmente en otras localidades vecinas. Para el representante departamental, esta dinámica estructural debe modificarse mediante la atracción de inversiones que dinamicen el mercado interno y aprovechen la ubicación estratégica de la zona.
"Permitir que se analicen proyectos de este tipo puede abrir una etapa distinta. No se trata solamente de construir edificios. Se trata de generar trabajo, movimiento económico, nuevas inversiones, más infraestructura y mejores condiciones para que nuestros jóvenes quieran quedarse", afirmó el edil en su exposición. El objetivo trazado por la agrupación es consolidar una ciudad con mayor vitalidad, fortaleciendo los servicios, impulsando la actividad comercial y creando las condiciones necesarias para albergar eventos de importancia y fomentar el turismo receptor, logrando que los visitantes pernocten y movilicen la economía local.
Para materializar esta visión integral, el sector político ya ha comenzado a articular acciones concretas a nivel legislativo. El edil Alejandro Batista, compañero de bancada en la lista 904, presentó recientemente un proyecto formal sobre este tema ante la Junta Departamental de Maldonado. La expectativa de la dirigencia es que dicha iniciativa sea tratada con la seriedad que amerita, permitiendo estudiar las modificaciones normativas pertinentes para que el destino sea seguro y atractivo para los futuros inversores.
A pesar del fuerte impulso al desarrollo urbano, Inzaurralde fue categórico al establecer límites claros para cualquier eventual proyecto, priorizando la preservación del patrimonio arquitectónico local. La principal condición establecida por el sector es el cuidado absoluto del casco histórico de la ciudad. "Nuestra ciudad tiene una historia muy rica, que no solo debemos preservar, sino que queremos preservar", sostuvo, añadiendo que la historia es un pilar innegociable de la identidad comunitaria.
En la misma línea, el representante reflexionó sobre el vínculo entre el avance urbano y la conservación patrimonial, recordando que históricamente diversas obras generaron debates en su época y hoy constituyen símbolos valorados por la comunidad. Expresó con firmeza que el progreso y la identidad no deben concebirse como elementos enemigos dentro de la planificación territorial.
Finalmente, el edil hizo un llamado a proyectar el departamento a largo plazo, asumiendo la responsabilidad intergeneracional del desarrollo. "No podemos pensar solamente en el San Carlos de hoy. Tenemos que animarnos a pensar en el San Carlos de dentro de 20 o 30 años", concluyó Inzaurralde, reafirmando el compromiso de la lista 904 de trabajar de manera responsable para que el potencial de la ciudad se convierta en oportunidades reales para todos sus vecinos.