25 de mayo | 2026
El alcalde del Municipio de San Carlos, Luis Martín Cima, destacó el impacto transformador que tendrá la nueva infraestructura de saneamiento en la jurisdicción. Con una inversión que alcanza los 55 millones de dólares, el proyecto no solo busca solucionar problemas ambientales y sanitarios de larga data, sino que se posiciona como el motor indispensable para el desarrollo urbanístico y edilicio de la ciudad y su zona costera.
Durante una reciente rueda de prensa, el jerarca subrayó el trabajo conjunto entre los distintos niveles de gobierno, un eje central de la gestión que permite concretar proyectos de esta envergadura. En ese sentido, valoró positivamente la coordinación existente entre el gobierno nacional, la Intendencia de Maldonado y el propio municipio para llevar adelante este reclamo histórico de la comunidad.
“Lo más rescatable es la importancia que tiene esta obra de saneamiento de agua potable para San Carlos ciudad y todo lo que es la costa”, afirmó Cima. Según explicó, este esfuerzo sostenido desde la administración es el puntapié inicial para un crecimiento planificado. “Sin lugar a duda, esto es lo más importante en obra para lo que es toda la jurisdicción del municipio”, agregó el alcalde, recordando además que, tal como señaló el propio intendente, este es el inicio de más obras que llegarán en el futuro.
La necesidad de esta modernización era imperiosa para el territorio. Cima fue claro al describir las dificultades diarias que enfrentaba la población debido a la falta de una infraestructura adecuada a las dimensiones actuales de la localidad. “Acá en San Carlos ciudad el tema del saneamiento era complicado. Tenemos barrios sin saneamiento, tenemos una planta que estaba saturada”, señaló. Esta situación generaba graves perjuicios para los vecinos, incluyendo el constante desborde de pozos negros. La intervención estatal pondrá fin a estas carencias, mejorando de forma directa las condiciones sanitarias de los habitantes.
Sin embargo, el impacto estratégico de la obra trasciende la mejora de los servicios básicos. La nueva planta de tratamiento es la herramienta fundamental que permitirá destrabar inversiones inmobiliarias que hasta ahora se encontraban frenadas por la limitación de los servicios. “Si esta obra no fuera posible, por muchísimos años no íbamos a tener desarrollo en San Carlos, en la jurisdicción y en el departamento”, sentenció Cima, dejando clara la magnitud del proyecto.
A raíz de esta confirmación de infraestructura, el Municipio de San Carlos ya comenzó a delinear el futuro urbanístico, poniendo sobre la mesa la posibilidad de habilitar de forma ordenada las construcciones en altura. El primer paso institucional para este cambio normativo ya se concretó. Cima informó que existe un acuerdo unánime dentro del Concejo Municipal, integrado por los cinco concejales, para avanzar firmemente en esta dirección.
El proceso continuará ahora con los estudios técnicos correspondientes por parte de las áreas competentes de la Intendencia de Maldonado y, posteriormente, requerirá la evaluación y aprobación de la Junta Departamental. El objetivo principal de las autoridades es definir las zonas aptas para este tipo de edificaciones y establecer reglas claras y normativas que resulten atractivas para los inversores privados que buscan apostar por el departamento.
A pesar de esta apertura al desarrollo vertical y la llegada de nuevos capitales, el alcalde garantizó que la identidad cultural y arquitectónica de la ciudad no se verá alterada. “Lo otro que es importante es preservar todo lo que ha sido el casco histórico de nuestra ciudad”, remarcó con firmeza. Cualquier propuesta que involucre esa zona específica será analizada con especial cuidado y resuelta de común acuerdo para proteger el patrimonio local.
Con una mirada de largo plazo, Luis Cima concluyó que este es apenas el comienzo de una etapa de progreso para la región. Respaldado por esta monumental obra de saneamiento, el Municipio de San Carlos se prepara para un ciclo de desarrollo integral que potenciará la economía y la calidad de vida en toda su extensión territorial.