20 de agosto | 2026
El edil Fernando Inzaurralde destacó las políticas de cercanía impulsadas por la Intendencia de Maldonado, haciendo especial énfasis en la creación de las mesas comunitarias y barriales. Para el representante departamental, esta iniciativa de la administración Abella demuestra un compromiso real con la convivencia ciudadana y el bienestar cotidiano de los vecinos, al llevar la gestión directamente al territorio.
En una reciente intervención, Inzaurralde profundizó sobre el rol del gobierno departamental, asegurando que su función trasciende la infraestructura básica. “Administrar un departamento no es solamente una cuestión de obras, cemento o recolección de residuos. Gobernar, en el sentido más profundo de la palabra, es ordenar la convivencia”, afirmó. En esta línea, valoró positivamente el proyecto presentado por el área de Convivencia Ciudadana, el cual permite a las autoridades escuchar las necesidades locales de forma directa.
El representante departamental subrayó que las mesas comunitarias representan una herramienta de gestión inteligente que facilita el encuentro entre autoridades, instituciones y vecinos. Según Inzaurralde, esta dinámica permite detectar los inconvenientes de forma temprana, antes de que se agraven. “No hay diagnóstico más preciso ni consultoría más efectiva que la voz del vecino que camina su barrio todos los días”, expresó. Además, indicó que atender rápidamente problemas que podrían parecer menores, como un foco de luz roto o la ocupación irregular de una plaza, resulta vital para frenar el deterioro de los barrios.
Otro de los puntos que el edil resaltó fue la actitud de la Intendencia de Maldonado frente a los desafíos sociales complejos, tales como las personas en situación de calle o la necesidad de generar reinserción laboral. Inzaurralde destacó que, en lugar de recurrir a la excusa institucional de que "eso es competencia del gobierno nacional", la administración departamental asume su responsabilidad de forma activa. En este sentido, remarcó la importancia de articular acciones e invertir recursos junto con otras instituciones para defender la tranquilidad de quienes invierten, trabajan y crían a sus familias en el departamento.
La recuperación y el cuidado de los espacios públicos fue otro de los ejes centrales de su análisis. El edil advirtió que el abandono de estos lugares fomenta la inseguridad y la marginalidad, mientras que el orden y el cuidado los devuelven a la comunidad. Por ello, consideró que invertir en prevención e integración comunitaria no representa un gasto, sino un verdadero seguro para el futuro de Maldonado.
Finalmente, Inzaurralde reflexionó sobre el propósito último de la gestión pública, señalando que los discursos pierden valor si no logran resultados tangibles. “Al final del día, la política se mide por el impacto que tiene en la vida cotidiana del ciudadano común”, sostuvo. Como conclusión, el edil reafirmó su respaldo a las mesas barriales y al modelo de trabajo territorial, asegurando que “el orden y el desarrollo no caen del cielo, se construyen cuidando el pago chico todos los días”.