20 de julio | 2026
Javier de León exige la inmediata destitución del ministro Carlos Negro por el fracaso en seguridad pública
El edil departamental por la lista 904, Javier de León, expresó su absoluto respaldo a la reciente declaración emitida por el Partido Nacional, en la cual se cuestiona severamente el rumbo de las políticas de seguridad a nivel país. En una contundente intervención política, el representante exigió al presidente de la República la inmediata destitución del actual ministro del Interior, el Dr. Carlos Negro, a quien responsabilizó de manera directa por el profundo deterioro de la convivencia y el avance sostenido de la criminalidad en el territorio nacional.
Durante su exposición, el dirigente político trazó un duro diagnóstico sobre la situación que atraviesa la sociedad uruguaya frente al aumento sistemático de los delitos. En ese sentido, de León fue categórico al afirmar que “el Ministerio del Interior se ha transformado en un monumento a la tibieza, la inoperancia y la desprotección del ciudadano de bien”. Para el edil, las decisiones tomadas por las actuales autoridades han dejado en una situación de extrema vulnerabilidad a las familias trabajadoras, quienes se ven obligadas a modificar sus hábitos y vivir encerradas en sus propios hogares debido al azote constante de los homicidios.
El foco principal de las críticas del representante de la lista 904 se centró en la postura adoptada por la cartera de seguridad frente al crimen organizado y las mafias. De León cuestionó enérgicamente las recientes actitudes del máximo jerarca del ministerio, señalando que resulta institucionalmente inaceptable que un ministro declare, en tono de derrota, que la batalla contra el narcotráfico está perdida. “¡Una vergüenza inentendible!”, enfatizó el edil durante su alocución, para luego añadir con firmeza que “la gestión del Dr. Carlos Negro no es solo un rotundo fracaso; es directamente regalarle el país a las mafias y a los delincuentes”.
Asimismo, el dirigente nacionalista enumeró una serie de medidas operativas y omisiones que, a su juicio, han agravado drásticamente la crisis de seguridad pública. Entre las deficiencias más graves, destacó el desmantelamiento de las unidades de inteligencia policial y la permanente falta de cobertura en las vacantes de agentes en las calles. A esto sumó una grave denuncia sobre el manejo del sistema penitenciario, al señalar que desde el ministerio se ha tenido la imprudencia de otorgar facilidades y flexibilizar la custodia de narcotraficantes de alta peligrosidad, alejándolos de los regímenes de máxima seguridad que por su perfil delictivo corresponden.
Frente a este complejo escenario, Javier de León reclamó un cambio de paradigma urgente en la conducción de las fuerzas del orden. Subrayó la necesidad de aplicar de forma inmediata una política de tolerancia cero contra el delito y de brindar un respaldo irrestricto, tanto jurídico como institucional, a los efectivos policiales que diariamente arriesgan su vida en la vía pública para proteger a la población. Según expresó, en lugar de seguir ese camino de firmeza y autoridad, “el ministerio optó por el buenismo progresista y la burla a las propuestas firmes de la oposición”.
En el tramo final de su declaración, el representante departamental apeló directamente a la máxima autoridad del Poder Ejecutivo para que tome cartas en el asunto de manera indeclinable. Sostuvo que mantener al actual jerarca al frente de la seguridad pública representa un agravio para la sociedad civil. “Sostener a Carlos Negro un minuto más en el cargo es una falta de respeto a las víctimas y una evidente complicidad con el caos”, sentenció el edil.
Finalmente, el referente de la lista 904 reafirmó el compromiso histórico de su sector político con la defensa del orden social y el Estado de Derecho, exigiendo al presidente de la República que actúe con la autoridad inherente a su investidura, se ponga del lado del orden y ejecute la remoción del ministro. El mensaje de Javier de León concluyó con una premisa clara y directa, marcando la postura innegociable del espacio político que representa de cara al futuro del país: “Con la seguridad de los uruguayos honestos no se negocia”.