28 de septiembre | 2026
La situación de las personas que pernoctan a la intemperie en el departamento de Maldonado ha encendido las alarmas institucionales de cara a la próxima temporada estival. En este contexto, la edil Ana González expresó su profunda preocupación ante el incremento de esta problemática social, advirtiendo sobre las consecuencias directas que el fenómeno genera tanto en la imagen del principal destino turístico del país como en el desarrollo comercial local.
Según los datos expuestos por la representante legislativa, actualmente hay más de 800 personas en situación de calle en el departamento. Ante esta realidad, González enfatizó que los espacios públicos están cambiando su fisonomía de forma acelerada, afectando la convivencia y el paisaje urbano. “Ya las plazas, las garitas, la rambla y las entradas de los comercios se están convirtiendo en dormitorios”, graficó la edil, dejando en evidencia la magnitud del escenario que atraviesa la región. El principal pedido de la representante fue contundente: “Que no nos cambie la mirada a Maldonado”.
Durante su intervención, la dirigente fue categórica al analizar las responsabilidades institucionales. González deslindó del problema a la administración departamental, apuntando directamente a la órbita de las autoridades nacionales, quienes tienen la competencia en políticas de asistencia. “No es la comuna quien se ve responsable, es de más arriba, es más central”, afirmó.
En esta línea, la edil cuestionó duramente la gestión del Ministerio de Desarrollo Social (Mides). González recordó que en el pasado las actuales autoridades criticaban la situación, pero al día de hoy no han logrado revertir el escenario de vulnerabilidad en las calles. “Durante años remarcaron y responsabilizaron a otros por la situación de calle. Hoy gobiernan. Tienen Mides, tienen recursos y también tienen el discurso, pero lo único que no tienen son los resultados”, sentenció.
El impacto económico de esta crisis social es el otro eje central de la exposición. Maldonado sustenta gran parte de sus ingresos anuales durante los meses de verano, y la representante subrayó que esta realidad afecta a toda la cadena productiva del departamento, que hoy se juega la temporada frente a estas imágenes. “Preocupa y mucho en Maldonado porque no es una buena imagen para el turista cuando llega y ve eso cuando va camino a la playa”, manifestó. Además, recalcó el factor tiempo, recordando que “la temporada en el este no es extensa, es corta, es más bien enero y febrero, y el comerciante depende de la temporada”.
Finalmente, González reflexionó sobre el componente humano y el deterioro social que implica ver a cientos de ciudadanos durmiendo en las aceras. La edil advirtió que “está aumentando la gente abandonada” y señaló una doble problemática: “Quien duerme en la vereda potencia el abandono y quienes viven del turismo pagan las consecuencias”.
El mensaje de la representante concluyó con un fuerte llamado a las autoridades del gobierno central para que asuman su rol de forma integral y encuentren soluciones antes de la llegada masiva de visitantes. “Queremos una sensibilidad social, no una temporada con colchones en la rambla”, concluyó.