5 de junio | 2026
La edil departamental por la lista 904, Ana González, se pronunció recientemente sobre una noticia que ha impactado profundamente al sector industrial y social del interior del país: el cierre definitivo de la cooperativa lechera COLEME. Oriunda del departamento de Cerro Largo, la representante política expresó su sentir ante la pérdida de una de las instituciones más emblemáticas de la ciudad de Melo, destacando el valor histórico, alimentario y cultural que la empresa representó durante décadas.
A través de un mensaje cargado de memoria y arraigo departamental, González reflexionó sobre el significado de la cooperativa para la comunidad local y nacional. En sus declaraciones, la edil subrayó que los productos de esta industria fueron una constante ineludible en la vida de muchas familias. Según expresó, este alimento resultó "imprescindible en la mesa de muchos de nosotros, los que rodeamos los 50". De esta manera, puso en perspectiva cómo la marca acompañó el crecimiento y la vida cotidiana de toda una generación.
En su exposición, la dirigente de la lista 904 hizo especial hincapié en la rutina de los habitantes de Cerro Largo y cómo la cooperativa era parte integral de la misma. "Era primordial en cada desayuno, cada merienda, cada cena de todos los arachanes cuando nos íbamos a estudiar, cuando llegábamos de trabajar, al acostarnos o al levantarnos temprano", recordó González. Con estas palabras, ilustró el vínculo estrecho entre la producción lechera local y el esfuerzo diario de la población trabajadora y estudiantil del departamento.
La representante también destacó la calidad de la empresa, a la que definió como una "brillante industria láctea, la mejor, la de Melo". Sin embargo, no limitó su importancia únicamente al ámbito departamental, sino que reconoció su valor integral a nivel nacional, señalando que fue una industria destacada "también del Uruguay". Esta visión subraya el impacto que el sector lácteo del interior tiene en la matriz productiva de todo el país.
El análisis de la edil pone sobre la mesa la importancia de proteger y valorar las industrias locales que sostienen las economías departamentales. Desde su rol institucional en la lista 904, González demuestra una sensibilidad particular hacia las problemáticas que golpean al interior del país, recordando que detrás de cada industria que cierra hay historias y un sentido de pertenencia que se desvanece. El cooperativismo, en particular en el sector lácteo, ha sido un pilar fundamental para el desarrollo, y su retroceso genera un impacto innegable.
Al abordar la dura realidad actual de la cooperativa, el tono de la edil reflejó la gravedad de la situación. El cese de actividades representa no solo la pérdida de un motor económico, sino la desaparición de un símbolo regional. Sobre este punto, lamentó el panorama presente al afirmar que la empresa "hoy ya no brilla más, no produce más, no alimenta más". La ausencia de los productos en el comercio local es, para González, una muestra tangible de esta crisis, señalando que en la actualidad "ya las góndolas y vitrinas lloran su ausencia".
Finalmente, Ana González enmarcó este cierre dentro de un contexto más amplio sobre los desafíos que enfrenta el desarrollo en Uruguay. En su reflexión, catalogó este episodio como un duro golpe para el patrimonio productivo. La edil sostuvo que el fin de la cooperativa "quedará en la lista de los recuerdos de las 'cosas fallidas' de nuestro país".
Como cierre de su mensaje, la representante de la lista 904 resumió el impacto social y económico de este lamentable acontecimiento con una frase contundente: "Triste pero real. Esta vez perdió Cerro Largo". De esta forma, la dirigente reafirmó su compromiso y cercanía con las realidades del interior profundo, visibilizando de manera clara una problemática que afecta directamente la historia y el presente de su tierra natal.